
Nos encanta la París durante la primavera. Bonita, romántica y más francesa que el queso, ofrece un montón de diversión y, lo mejor de todo, muchas actividades a precios muy bajos. Todo lo que tienes que hacer es tomar de la mano a tu “chérie” (o a un desprevenido parisino/a), reservar tu apartamento y prepararte para un “très bon voyage”.