
Como ya sabemos la navidad ha pasado, dejando atrás un reguero de kilos de más, regalos a mansalva y un estado de relajación que ya quisiéramos conservar para el resto del año. No obstante, la vida sigue y sobre todo en ciudades como Sevilla, donde las festividades parece que nunca acaban y siempre hay una buena razón para celebrar. En esta ciudad, además de las consabidas rebajas que alegran la vida de españoles y visitantes, hay aún más oportunidades para ir de compras gracias a su segunda edición de la Feria de Antigüedades de Sevilla, que se celebra en febrero en el Centro de Exposiciones y de Conferencias Fibes.