
Cuando piensas en París, lo primero que se te viene a la cabeza es la Torre Eiffel, además de la excelente gastronomía francesa, Eurodisney y el Louvre, que es uno de los museos más famosos del mundo, entre otros muchos emblemas parisinos. Todo esto y más ofrece esta ciudad que rezuma elegancia en Navidad con sus mercados, el aroma a vino caliente, las pistas de patinaje, los árboles de navidad resplandecientes que engalanan los distritos de la ciudad y por supuesto los regalos y tradiciones navideñas francesas. No obstante, durante estas fechas tan señaladas siempre hay un lugar donde la gente se reúne, la columna de la ciudad donde se puede admirar uno de los monumentos más famosos de la capital francesa, y donde además puedes ir de compras de lujo y pasar una nochevieja perfecta admirando los fuegos artificiales. Sí, estamos hablando de los Campos Elíseos.