
Londres, la capital británica puede presumir de ser una de las ciudades con un movimiento cultural e intelectual de lo más heterogéneo. Esta efervescencia no se ha limitado a un período o nivel determinado, sino que se han ido entremezclando hasta conformar estilos muy variados para satisfacer las necesidades de los diversos grupos culturales y urbanos que se van coformando. Desde finales de los 50 con la entrada en las islas británicas de músicos de modern jazz y rythm and blues y su estilo los seguidores británicos de esta música, los mod, fueron imitando su forma de vestir y pronto se creó un mercado importante enfocado en esta tribu urbana tan característica. Dos de las marcas actuales más conocidas y usadas tanto dentro como fuera de las islas, Fred Perry y Ben Sherman dieron respuesta a esa necesidad y proporcionaron una ropa de calidad y con características propias, que hacen las delicias de los mod más exigentes.