
Durante los meses de junio y julio, la capital portuguesa bulle de actividad y en sus calles podemos disfrutar de numerosos conciertos, ferias, exposiciones de arte, teatro y del tradicional fado que tiñe con sus notas melancólicas el cielo de la ciudad.
Pero ahora en verano, la fiesta, el color y la diversión van a tomar posesión de la ciudad en forma de festejo popular, con las tradicionales Festas de Lisboa que se celebran en honor a su patrón, San Antonio.