Cuevas y flamenco en el Sacromonte de Granada

El
Sacromonte es uno de los barrios más pintorescos y genuinos de
Granada, famoso sobre todo por sus cuevas y por su espíritu flamenco. Situado frente a la Alhambra, este barrio típicamente gitano, hogar de artistas y bohemios, fascina por su personalidad y por la belleza de su paisaje.
Las cuevas, con sus paredes encaladas de blanco, son las viviendas típicas del Sacromonte. Se agrupan entorno a los barrancos, formando calles y plazas irregulares. No está muy claro cuál es el origen de estas cuevas que se pierde en leyendas. Pero parece que comenzaron a ser excavadas en el cerro en el s.XVI, cuando judíos y musulmanes fueron expulsados de sus hogares y a los que posteriormente se unirían los gitanos. Al estar fuera de los muros de la ciudad, estas singulares viviendas hundidas en la roca, quedaban fuera del control administrativo.

En el museo de las cuevas del Sacromonte, tienes la oportunidad de ver como son las cuevas por dentro y conocer la evolución y la historia del barrio. Se ha recuperado el aspecto que tenían las cuevas hace siglos, con el mobiliario, la decoración y los utensilios de la época. Podrás ver también herramientas antiguas, telares, forjas y trabajos de cestería, cerámica y artesanía tradicional. La visita al
museo del Sacromonte dura entorno a una hora. Suele albergar exposiciones de arte y durante el verano organiza espectáculos de flamenco al aire libre, lo que nos lleva a la otra gran seña de identidad de este barrio.
El Sacromonte de Granada es una de las de las cunas del
flamenco y uno de los barrios de la ciudad en los que se puede disfrutar del poderío y el
duende de este arte. Aquí nació la
zambra, una variante del flamenco que proviene de las danzas y festejos nupciales moriscos. La palabra zambra tiene su origen en el árabe y significa "fiesta". Se usa para referirse al baile, a la fiesta o a las cuevas en las que se celebra.

Los espectáculos de flamenco en el Sacromonte suelen empezar alrededor de las nueve de la noche y duran hasta bien entrada la madrugada. Hay numerosos tablaos, zambras y cuevas en los que ver flamenco y, en algunos de ellos, también podrás disfrutar de una cena. El plato típico del barrio es la
tortilla de Sacromonte, una jugosa tortilla elaborada con sesos de carnero fritos a los que se le añaden nueces, guisantes, patatas, jamón o pimientos.
En cualquier caso, el Sacromonte es uno de los lugares que no puedes dejar de visitar durante tu estancia en Granada. Además de las cuevas, el flamenco y el museo, cuenta con una hermosa abadía y con unas vistas magníficas de los muros rojizos de la Alhambra.
Laura - Equipo de Marketing