Como todo dato histórico, la fundación de
Barcelona y todo lo relacionado con ella es en muchos aspectos un misterio. No se sabe a ciencia cierta a partir de qué momento el territorio que queda entre Montjuïc, Collserola y el Mar Mediterráneo acogió una población fija que se desarrollara sin interrupción hasta llegar a ser la moderna Barcelona, ni la cultura o civilización que lo hizo. Se habla de layetanos, cartagineses y griegos,

pero lo que está claro, y lo que arroja un poco de luz sobre el asunto, es que hubo un pueblo extraordinariamente avanzado que originó el desarrollo de Barcelona, la hizo visible en los mapas y consolidó sus cimientos como ciudad propiamente dicha. Aunque ha llovido mucho desde entonces y pueda parecer que la gran metrópolis ha tapado por completo todo lo relativo a su confuso origen con una buena ración de occidentalización moderna, los más de dos mil años de historia todavía se dejan oír por las calles de la ciudad.
Ocultos bajo tierra y en rincones del casco antiguo de la gran ciudad que hoy conocemos, aún quedan restos, evidencias de lo que un día se conoció como COLONIA IVLIA AVGVSTA FAVENTIA PATERNA BARCINO.
- Columnas exteriores del Templo de Augusto: los restos de un templo levantado en el siglo I d.C. y dedicado al emperador Augusto, fundador de la
Barcino romana. Se pueden ver en el patio (anteriormente, caballerizas) de la sede del
Centro Excursionista de Catalunya, Calle Paradís, 12.
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Necrópolis romana: Descubierta por casualidad en 1954, este antiguo cementerio romano tiene más de 70 tumbas de los siglos II y III. estaba originariamente construida al borde de la carretera secundaria a la Vía Augusta, a lo largo de la cual era costumbre enterrar a los muertos. Se puede ver en la
Plaça Villa de Madrid, 1.
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Puerta decumana de la calle Bisbe: una antigua puerta de entrada a
Barcino. Se conservan las dos torres circulares del lateral. Está en el
Carrer del Bisbe, 6.
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Puerta decumana de Pati Llimona: En la calle
Regomir 3 está la otra puerta de muralla que se conserva, la salida al mar de
Barcino.-
Cardus Maximus: una importante vía dentro de
Barcino, ocupaba aproximadamente lo que hoy son las calles
Llibreteria y Call. En su intersección con el Decumanus Maximus tenía el
foro romano, el lugar donde se discutían todo tipo de asuntos bajo la formación de la
Curia romana. Estaba localizado en lo que hoy sería la
Plaça Sant Jaume, donde hoy se puede encontrar... el ayuntamiento y el
Palau de la Generalitat.
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Subsuelo romano de la Plaça del Rei: 4000 metros cuadrados de subsuelo con ruinas visitables de las calles de la villa y los negocios que por allí había. Se encuentran dentro del
Museo de Historia de la Ciudad de Barcelona.

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Restos de la muralla romana: existen dos fases de la muralla. La más antigua está en los restos del subsuelo de la Plaça del Rei nombrados anteriormente. La segunda versión es del siglo IV y es mucho más visible, construida para tapar la anterior. Gracias a esta construcción de mortero y piedra, Barcelona se
consideraba una de las ciudades mejor fortificadas del occidente romano. Poco a poco se están abriendo al público partes de la muralla tapada, pero los tramos que de momento están más visibles se pueden ver en la calle
Tapineria, la del
Correu Vell, y la de la
Palla.
Adrián -
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