
Como todo dato histórico, la fundación de Barcelona y todo lo relacionado con ella es en muchos aspectos un misterio. No se sabe a ciencia cierta a partir de qué momento el territorio que queda entre Montjuïc, Collserola y el Mar Mediterráneo acogió una población fija que se desarrollara sin interrupción hasta llegar a ser la moderna Barcelona, ni la cultura o civilización que lo hizo. Se habla de layetanos, cartagineses y griegos, pero lo que está claro, y lo que arroja un poco de luz sobre el asunto, es que hubo un pueblo extraordinariamente avanzado que originó el desarrollo de Barcelona, la hizo visible en los mapas y consolidó sus cimientos como ciudad propiamente dicha. Aunque ha llovido mucho desde entonces y pueda parecer que la gran metrópolis ha tapado por completo todo lo relativo a su confuso origen con una buena ración de occidentalización moderna, los más de dos mil años de historia todavía se dejan oír por las calles de la ciudad.Ocultos bajo tierra y en rincones del casco antiguo de la gran ciudad que hoy conocemos, aún quedan restos, evidencias de lo que un día se conoció como COLONIA IVLIA AVGVSTA FAVENTIA PATERNA BARCINO.